martes, 26 de febrero de 2008

Aquí te amo.


En los oscuros pinos se desenreda el viento.


Fosforece la luna sobre las aguas errantes.


Andan días iguales persiguiéndose. .




Se desciñe la niebla en danzantes figuras.


Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.


A veces una vela.


Altas, altas, estrellas. .




0 la cruz negra de un barco.


Solo.


A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda.


Suena, resuena el mar lejano.


Este es un puerto.


Aquí te amo. .




Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.


Te estoy amando aun entra estas frías cosas.


A veces van mis besos en esos barcos graves,


que corren por el mar hacia donde no llegan. .




Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.


Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.


Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.


Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante. .




Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.


Pero la noche llena y comienza a cantarme.


La luna hace girar su rodaje de sueño. .




Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.


Y como yo te amo, los pinos en el viento,


quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.




Pablo Neruda

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